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Piernas inquietas

¿En qué consiste el síndrome de piernas inquietas? 

El síndrome de piernas inquietas es una afección inofensiva, pero muy incómoda. Se caracteriza por una sensación desagradable en las extremidades inferiores, que provoca la necesidad imperiosa de mover las piernas para hacer desaparecer dicha sensación. Puede ser picazón u hormigueo, pero también una sensación de cansancio y molestia general, y ocurre especialmente después de haber estado sentado durante mucho tiempo, por ejemplo después de un vuelo prolongado, y por la noche, antes de irse a dormir. También puede padecerse por la noche; en este caso, las piernas realizan movimientos aleatorios durante el sueño. La consecuencia de ello es una peor calidad del sueño, por lo que se experimenta cansancio durante el día.  

Tratamientos para piernas inquietas

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¿Cuáles son las causas del síndrome de piernas inquietas? 

Las causas exactas no están claras, pero sabemos que ocurre con mayor frecuencia en personas mayores de 45 años y en mujeres. La herencia también desempeña un papel: en aproximadamente la mitad de los casos, el fenómeno es hereditario. Las mujeres embarazadas también tienen más probabilidades de padecerlo. El síndrome de piernas inquietas durante el embarazo puede deberse a la falta de hierro. Este síndrome puede aparecer sobre todo en el último trimestre del embarazo, dado que la deficiencia de hierro se produce habitualmente durante este período. Aún no se sabe bien por qué motivos la deficiencia de hierro causa el síndrome de piernas inquietas, pero sí sabemos que una deficiencia de hierro puede conducir a una reducción en la presencia de dopamina.

Esta reducción disminuye la capacidad del cerebro para comunicarse con el sistema nervioso, lo que a su vez puede provocar movimientos voluntarios. También se ha demostrado que un incremento en el nivel de estrógeno durante el embarazo puede contribuir a las molestias del síndrome de piernas inquietas. La escasez de determinadas vitaminas, como el ácido fólico, el hierro y la vitamina B12 también puede causar el síndrome de piernas inquietas. Además, se sabe que ciertas afecciones crónicas como la diabetes, las enfermedades renales, el reumatismo y las enfermedades tiroideas están asociadas con el desarrollo del síndrome de piernas inquietas. Finalmente, ciertos medicamentos, como los antidepresivos y los medicamentos para las náuseas y las alergias, aumentan el riesgo de padecer el síndrome de piernas inquietas. 

¿Qué tipos de síndrome de piernas inquietas hay? 

Aunque la mayoría de los síntomas del síndrome de piernas inquietas son los mismos para todos, algunas personas experimentan movimientos voluntarios de las piernas durante la noche. Además, las mujeres que desarrollan el síndrome de piernas inquietas durante el embarazo frecuentemente dejan de padecerlo después de dar a luz.  

Cabe señalar que el síndrome de piernas inquietas es un trastorno recurrente. La mayoría de las personas experimenta períodos en los que mejoran y períodos en los que los síntomas se intensifican. Además, el síndrome de piernas inquietas a menudo se asocia con el trastorno del sueño MPE, o trastorno de movimientos periódicos de las extremidades. Las piernas o brazos se mueven durante el sueño, lo que puede tener un impacto muy negativo en el estado de ánimo de la persona durante el día. La diferencia con el síndrome de piernas inquietas es que esta dolencia puede ocurrir tanto durante el día como durante la noche, a diferencia del MPE. 

¿Cómo reconocer el síndrome de piernas inquietas? 

El síndrome de piernas inquietas suele reconocerse fácilmente por los síntomas, y el diagnóstico puede confirmarse también mediante un estudio del sueño. Este examen puede realizarse en su casa o en una clínica del sueño, y se observa el comportamiento del sujeto durante el sueño. Se registra si realiza movimientos repentinos e involuntarios. Además, durante el sueño se miden varias funciones corporales, como el pulso, la respiración pectoral-abdominal, la respiración boca-nariz y el nivel de oxígeno en la sangre. También se comprobará si padece otras afecciones que puedan provocar el síndrome de piernas inquietas. 

¿Puedo hacer algo yo mismo respecto al síndrome de piernas inquietas? 

Los síntomas pueden verse agravados por: 

  • El consumo de alcohol; 
  • El consumo de café; 
  • Fumar; 
  • Exceso de peso; 
  • Falta de movimiento. 

Por lo tanto, se recomienda dejar de fumar, no tomar café por la noche y no beber más de 1 vaso de alcohol al día. Además, es muy importante que haga suficiente ejercicio durante el día, algo que también puede prevenir la obesidad. Si tiene sobrepeso, trate de perder peso, pero no haga ejercicio intensivo justo antes de irse a dormir. Durante el ejercicio, se liberan endorfinas, una hormona que nos mantiene despiertos y alerta. Por lo tanto, esto no favorece el sueño nocturno. 

¿Qué tratamientos existen?  

No hay medicamentos específicos disponibles para curar el síndrome de piernas inquietas. Generalmente, no se opta por medicamentos genéricos, porque no siempre ayudan, y porque pueden causar efectos secundarios. Sin embargo, en algunos casos los síntomas son muy graves, dificultando las actividades cotidianas debido a la falta de sueño o de descanso nocturno. En tal caso, su médico o neurólogo le recetará un tratamiento.

Algunos medicamentos disponibles son ropinirol y pramipexol, que son los denominados agonistas de la dopamina. Este tipo de medicamentos imitan el efecto de la dopamina, una sustancia que transmite estímulos en el cerebro, que son necesarios para que sus movimientos se desarrollen sin problemas. Sin embargo, el efecto de los agonistas de la dopamina no es óptimo; no benefician a todos los pacientes y, con frecuencia, provocan gran cantidad de efectos secundarios. El uso prolongado de estos medicamentos también puede empeorar la afección. Por lo general, la dosis inicial es de 0,088 mg al día, que debe tomar de 2 a 3 horas antes de acostarse. Si es necesario, la dosis se aumenta cada 4-7 días hasta un máximo de 0,54 mg por día.  

Un ejemplo de tratamiento alternativo es el uso de calcetines de compresión. Estos calcetines estimulan la circulación sanguínea durante el día, para reducir los síntomas del síndrome de piernas inquietas. 

Aumentar la ingesta de magnesio también podría ayudar a reducir los síntomas. El magnesio mejora las funciones de los músculos y el sistema nervioso, y previene los calambres musculares. Para incrementar la ingesta de magnesio, puede consumir productos como plátanos, frutos secos, aguacates, espinacas y legumbres. Sin embargo, también puede optar por suplementos de magnesio. Asimismo, las terapias manuales y podológicas pueden ayudar frente al síndrome de piernas inquietas, y también los masajes y el yoga. Todos estos métodos mejoran la circulación en las piernas y permiten una mayor relajación, lo que podría facilitar el sueño. 

Finalmente, los ajustes en el estilo de vida pueden contribuir a reducir los síntomas del síndrome de piernas inquietas. Es especialmente importante que aborde la obesidad, para ello necesitará restablecer su equilibrio energético, sencillamente comiendo menos y haciendo más ejercicio. Si desea comer menos y de manera más saludable, debe saber que la mayor cantidad de energía (y por lo tanto, de calorías) en un alimento está en las grasas, los carbohidratos, las proteínas y el alcohol. El nutriente que aporta las calorías no es relevante. Sin embargo, cada nutriente tiene un efecto diferente sobre la sensación de hambre y saciedad, y el cuerpo los trata de manera diferente.

Las grasas, por ejemplo, no causan rápidamente una sensación de saciedad, pero saturan el cuerpo por más tiempo. Los carbohidratos se consumen inicialmente como fuente de energía, y el alcohol se quema lo más rápido posible. Además, las fibras dietéticas contienen muy pocas calorías, pero proporcionan una sensación de saciedad. Por ello, si se quiere adelgazar, se recomienda ingerir alimentos con mucha fibra, como cereales integrales. Sin embargo, perder peso no siempre es fácil y, a menudo, implica cambiar varios hábitos. La perseverancia y la motivación juegan un papel esencial al respecto.

Empiece por establecer una meta realista, porque perder peso lleva tiempo, así que no establezca una meta demasiado alta, y fíjese metas intermedias alcanzables. Lo que también puede ayudar es pesarse a una hora fija a la semana, algo que le permitirá una visión adecuada de su proceso de eliminación de peso. Además, no sea demasiado duro consigo mismo. ¿Logró su objetivo más rápido de lo esperado? Pues disfrute de una recompensa, esto le dará más motivación para continuar. 

¿No consigue perder peso por su cuenta? Entonces, busque orientación profesional, como un nutricionista. Podrá ayudarlo a iniciar una dieta y un estilo de vida saludables. 

Riesgos y efectos secundarios adicionales 

Como cualquier fármaco, los agonistas de la dopamina pueden causar efectos secundarios, aunque no todos los usuarios se ven afectados. Ejemplos de efectos secundarios de ropinirol y pramipexol son: 

  • Náuseas; 
  • Mareos; 
  • Somnolencia; 
  • Pesadillas; 
  • Confusión; 
  • Vómitos; 
  • Fatiga. 

Los fármacos ropinirol y pramipexol no deben usarse en combinación con antipsicóticos. Además, tenga en cuenta que beber alcohol puede aumentar el riesgo de ataques de somnolencia repentinos. Consulte a su médico si está embarazada o en período de lactancia y desea tomar estos medicamentos. 

¿Cómo prevenir el síndrome de piernas inquietas? 

Dado que se desconoce la causa exacta del síndrome de piernas inquietas, es difícil prevenir esta afección. Sin embargo, puede tener en cuenta los consejos anteriores para reducir las molestias y disminuir la posibilidad de que se desarrolle dicho síndrome.  

Asegúrese también de hacer suficiente ejercicio. Cuando hace ejercicio o se mueve, se producen endorfinas, que a su vez producen dopamina. Se trata de un neurotransmisor importante, que afecta a los síntomas del síndrome de piernas inquietas. Recomendamos hacer ejercicio durante al menos media hora todos los días. Por ejemplo, opte por las escaleras en lugar del ascensor, camine durante la pausa del almuerzo o use la bicicleta en lugar del automóvil. Además de estos pequeños cambios diarios en la casa y el trabajo, también es recomendable hacer ejercicio con regularidad, lo que aumentará su frecuencia cardíaca.

Elija actividades que realmente disfrute, verá que esto hará que sea mucho más fácil realizar estos deportes con regularidad y con placer. Es importante que durante estas sesiones deportivas se esfuerce de forma moderada a intensa, para hacer que su corazón se acelere y sude. Sin embargo, no tiene que quedarse sin aliento. 

Sources

Manual farmacoterapéutico. (2019). Pramipexol [sitio web]. Consultado en https://www.farmacotherapeutischkompas.nl/bladeren/preparaatteksten/p/pramipexol

Manual farmacoterapéutico. (2019). Síndrome de piernas inquietas [sitio web]. Consultado en https://www.farmacotherapeutischkompas.nl/bladeren/indicatieteksten/restless_legssyndroom

Sociedad de Médicos de Familia de los Países Bajos. (15 de noviembre de 2019). Tengo el síndrome de piernas inquietas [sitio web]. Consultado en https://www.thuisarts.nl/rusteloze-benen/ik-heb-rusteloze-benen

Sociedad de Médicos de Familia de los Países Bajos. (Julio de 2014). Trastornos del sueño y somníferos [sitio web]. Consultado en https://www.nhg.org/standaarden/samenvatting/slaapproblemen-en-slaapmiddelen

Fundación Restless Legs. (2019). Tratamiento del SPI [sitio web]. Consultado en https://www.stichting-restless-legs.nl/behandeling-2/

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