Itraconazol

Itraconazol es un antimicótico. El principio activo, itraconazol, debilita la pared celular de diversos hongos y levaduras, y los destruye. Este medicamento combate las infecciones por hongos y levaduras desde el interior: se absorbe a través de los intestinos y de esa manera llega a los tejidos infectados a través del torrente sanguíneo. Este antimicótico solo se vende con receta médica.

¿Para qué se utiliza este medicamento?

Itraconazol se receta como tratamiento contra diversas infecciones causadas por hongos y levaduras, por ejemplo:

  • Hongos del pie (pie de atleta);
  • Pitiriasis versicolor, dermatofitosis y otras infecciones cutáneas;
  • Onicomicosis (hongos de las uñas);
  • Candidiasis oral (infección fúngica en la boca);
  • Candidiasis vaginal;
  • Infecciones por hongos o levaduras en cualquier órgano.

Itraconazol permanece largo tiempo en el organismo y logra eliminar todos los hongos y levaduras.

¿Cómo se administra Itraconazol?

Los comprimidos de Itraconazol deben tragarse enteros con ayuda de un vaso de agua. Si no consigues ingerirlos enteros, puedes abrirlos y tomar su contenido con una cucharada de flan o mermelada, por ejemplo. Tómalos preferiblemente durante las comidas o inmediatamente después. No dejes nunca el tratamiento antes de tiempo, aunque hayan desaparecido los síntomas. El médico te indicará cuánto tiempo debes tomar Itraconazol en función de tus síntomas. La duración puede variar de unos días a varios meses.

Dosificación

Salvo que el médico te prescriba otra cosa, la dosis recomendada de Itraconazol es la siguiente:

  • Adultos: de 1 a 2 cápsulas de 100 mg una o dos veces al día durante el periodo prescrito.

Itraconazol en cápsulas no es apto para niños. En algunos casos, el médico puede recetarles una bebida a base de itraconazol (Sporanox) con la dosis adecuada para ellos. No tomes una dosis diferente a la prescrita y lee el prospecto antes de iniciar el tratamiento.

Efectos adversos

Como otros medicamentos, Itraconazol puede causar efectos adversos. Las reacciones posibles son, entre otras:

  • Dolor de cabeza;
  • Molestias gastrointestinales (náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento);
  • Mareos;
  • Erupción cutánea por hipersensibilidad.

Si estas reacciones no desaparecen al cabo de un tiempo, o si te producen muchas molestias, ponte en contacto con el médico. El prospecto incluye una lista completa de los efectos adversos.

¿Cuándo no se debe utilizar este medicamento?

Este antimicótico no es apto para todo el mundo. No tomes Itraconazol si:

  • Eres hipersensible al Itraconazol o a alguno de los excipientes.

Si tienes algún problema de salud, consulta al médico para saber si Itraconazol es un tratamiento adecuado para ti. Debe evitarse el uso de Itraconazol en combinación con determinados medicamentos: consulta a tu médico para saber de cuáles se trata. No olvides nunca indicarle al médico qué otros medicamentos o suplementos dietéticos estás tomando.

Embarazo / capacidad de conducción / alcohol

Si estás embarazada o pretendes quedarte embarazada, no tomes nunca Itraconazol sin antes consultar a tu médico. No tomes este medicamento si tienes un hijo lactante, a no ser que te lo haya recomendado tu médico. En principio, Itraconazol no afecta a la capacidad de conducción.

En raras ocasiones puede producir mareos: no conduzcas si tienes ese problema.

El alcohol puede potenciar algunos efectos adversos, como el mareo. Ten cuidado con el consumo de bebidas alcohólicas mientras dure el tratamiento con este medicamento.

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